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Begonia, Begonia semperflorens

Las begonias son  conocidas plantas herbáceas, algunas son de porte semi-arbusto, trepadoras o de árboles enanos. Son plantas unisexuales, esto quiere decir que existen plantas masculinas y femeninas, las hojas difieren según la especie, desde verde brillante a colores variados.

Pueden adaptarse a casi cualquier clima, destacando por su follaje, flores y hojas, que por lo general son ovaladas y carnosas. Algunas especies poseen  la capacidad de contener agua en sus talos y hojas.

A pesar de existir más de 1400 especies, en su gran mayoría no exceden los cuarenta (40) centímetros de altura, siendo el carácter abigarrado uno de sus atractivos para diseñadores, decoradores de interiores y aficionados a la jardinería.

Begonia flores

Otros nombres:

Su nombre científico es “Begonia dichotoma Jacquin” y cuenta con una extensa variedad de ejemplares. Es nativa de zonas montañosas, tropicales y selváticas de Sudamérica, más específicamente de países como Venezuela, Colombia y Brasil.

Es una planta apoyante con flores de pétalos blanco, azul o rosa. También se le conoce como Chucule o Xucuyule, y pertenece a la familia de las “Begoniacee” siendo usada contra la sífilis, purgante o para problemas renales.

Cultivo de la begonia y cuidados:

Se puede realizar la reproducción de esta planta por tubérculo o por semillas, siendo estas últimas más pequeñas  y de mayor cuidado en comparación con las plantas cultivadas, usando el tubérculo de la planta.

Son plantas de interior que requieren temperaturas cercanas a los 20 o 25ºC. No es recomendable la exposición directa de sol, solo bastaría luz indirecta con suficiente ventilación y cierto grado de humedad.

Antes de seguir leyendo, le recomendamos estas semillas de begonia y artículos relacionados con esta planta:

Al ser una planta de humedad, demanda constante riego cuidando los excesos. La mejor época para su cultivo es en invierno. El sustrato tiene que contar con una relación de 2/3 de turba y 1/3 de abono para macetas sin tierra, la turba suministrará la acidez para la planta y a la vez ayudará con el drenaje.

Si es cultiva en el exterior, es recomendable añadir fertilizantes líquidos y materia orgánica a la tierra, esto garantizará los nutrientes necesarios para que la Begoña crezca correctamente.

Siembra:

Para sembrar begonias, la opción más lógica es en el exterior. Si este es el caso, se prepara un hoyo en suelo con diez (10) centímetros de profundidad para enterrar los bulbos o las semillas. En el caso de sembrar en macetas, lo primero es escoger el recipiente, por regla tiene que ser tener el doble de tamaño del cepellón.

En la siembra de exteriores, se colocan  esquejes, semillas o tubérculos dentro de la tierra con 5 centímetros de sustrato. Terminada la plantación, se procede al regado de la tierra evitando estrés post-trasplante que en algunos casos causa retardo en el crecimiento.

En riegos posteriores a la plantación, se tendrá que realizar cada tres días según las necesidades de las begonias, una forma para determinar el grado de riego, es observar la humedad de la tierra, teniendo especial cuidado de no ahogarlas o descomponerlas.

Grupos de Begonias:

Las begonias se pueden agrupar en tres tipos:

  • Begoniacee de raíces fibrosas: este grupo de begonias puede soportar luz directa, pero no bajas temperaturas. La especie más conocida es la “semperflorens” o Begoña perenne.
  • Begoniacee rizomatosa: son begonia de tallo subterráneo capaz de raíces horizontales y con brotes que van a la superficie. Sobresale la especie “Rex” por sus follajes y colores vivos.
  • Begoniacee tuberosa: poseen tubérculos siendo la especie más representativa de la Begonia, sus flores son de mayor tamaño y de gran atractivo decorativo.

Multiplicación:

Multiplicar exitosamente dependerá del tipo de sistema radicular que posea la Begonia. En el caso de las Begonias de raíz fasciculada, su propagación es enteramente por medio de semillas, debiendo realizarse en el primer trimestre del año.

Las semillas tienen que ser enriquecidas en suelos con sustrato tamizado de turba y arena humedecida, esto ayuda el germinado cuando comience el asome de las raíces.

El germinado se producirá en dos semanas aproximadamente, una vez comenzando se pulverizara una solución con alto contenido nutritivo diluido con un poco de agua. Pasado un mes, se trasplantara a una maceta, cuidando la temperatura y luz semi-directa.

Este proceso es similar para las Begonias de raíz rizomatosa, con la única diferencia es su temperatura media de 21ºC con poca luz directa. Para las Begonias tuberosa, se multiplica por la división de tubérculos.

El tubérculo basal, se planta en turba y sustrato de arena a relación de 1:1, luego se mantiene a 20ºC hasta que la plántula obtenga sus raíces y el tamaño para ser trasplantada.

Cuidados de la begonia  y Consejos:

El terreno donde se cultivan las Begonias, tiene que ser limpiado de residuos orgánicos y malas hierbas, esto evita la aparición de hongos o de enfermedades en la planta. Una vez por mes, se coloca fertilizante líquido especializado 20-20-20, adicionalmente se nutre con compost o en su defecto con turba.

El momento para la poda, llegará cuando se observa el marchitado de las hojas o posibles manchas marrones, esto mejorará la redirección de los nutrientes a las partes que se conserven sanas. Finalizado el florecimiento, el bulbo acumulará los nutrientes necesarios para la siguiente cosecha.

Merecen especial atención prever los daños de babosas y caracoles,  un método sencillo y natural, es colocar cascaras trituradas alrededor del tallo. Para las cochinillas, bastará con rociar unas gotas de alcohol diluidas en un spray, esto funcionará  para otras plagas como arañas o escarabajos.

Enfermedades y Plagas:

Sus susceptibles a padecer enfermedades y plagas, las más comunes son:

  • Nemátodos: son pequeños animales que invaden las raíces, uno de los síntomas que identifican su presencia son hojas con manchas oscuras que se ennegrecen con el tiempo, causando decoloración, además aparecen quistes que deforman la planta. 

Los tratamientos son poco eficaces, siendo preferible descartar la planta y prever la aparición de nuevos nemátodos.

  • Pulgones: son insectos que aparecen en la parte posterior de las hojas alimentándose de la savia.

 De no ser tratada, marchita y deforma las hojas, su tratamiento incluye la limpieza de las zonas afectadas con agua jabonosa o con alcohol.

  • Escamas: esta plaga comienza con la aparición de ampollas color pardo que se adhieren a los tallos, restándole vigor  y nutrientes a la savia.

La limpieza con hisopos con alcohol, puede eliminar las escamas. Otro método igualmente efectivo son los productos químicos disponibles en viveros y en tiendas de jardinería.

  • Botritis: es una enfermedad que ataca las hojas y penetrando en s lesionas de poda. El tratamiento a base de fungicida puede resolver la situación, además se tiene que evitar lugares con alta humedad y con poca circulación de aire, sin olvidar extraer las zonas afectadas para que el contagio no se esparza al resto de las plantas.